Taste of China

La primera vez que probé la comida china fue hace unos 15 años (para mas info, ver este post).

Ahora mismo no recuerdo qué pasaba por mi cabeza en el momento en que acepté entrar en un restaurante, pero mi hermano y su novia de entonces seguro que me dieron algún argumento sólido para convencerme.

Las leyendas urbanas que se oyen por ahí dicen que cerca de los restaurantes chinos no hay gatos. También dicen que no hay chinos viejos, que cuando se hacen mayores los usan como ingredientes para la comida y sus pasaportes sirven para meter a mas chinos en el país.
Bueno, como esas dos leyendas hay mil mas y cada una de ellas es mas inverosímil que la anterior 🙂
A los que se las creen les dejo una pequeña nota. Sí, hay gatos callejeros en China. También he visto chinos mayores. Y gordos, y altos. Ya puestos a desmontar mitos…

Desde esa primera vez me aficioné a la comida de China y esperaba con ilusión el viaje. Imaginaba que se abriría ante mí un mundo de posibilidades culinarias. Y así fue.

Dumplings

Dumplings en un puesto de comida callejero

Los restaurantes asiáticos en Europa sirven una mezcla de platos de todo el país que han sido occidentalizados para adaptarlos al gusto local, perdiendo así mucho del sabor.

Del mismo modo, McDonalds, KFC y Haagen Dazs, entre otros, han adaptado sus menús al paladar chino con mejores o peores resultados.
El McPollo poco picante pica una barbaridad y la comida del KFC no ha mejorado con el cambio. En cambio, la adaptación de los helados ha sido, cuando menos, interesante. El helado de té verde no se encuentra en Europa. Una pena porque está muy rico.

Los arroces, noodles (fideos), carnes y verduras son espectaculares. Lo que no me gustaba y sigue sin gustarme después del viaje son las setas chinas porque tienen un sabor muy fuerte para mi gusto.

Como entrante o aperitivo lo mejor son los dumplings y los steamed buns. Los primeros son una especie de empanadillas o rollitos de primavera rellenos de verduritas y carne o gambas. Se preparan fritos o cocidos al vapor (en unas cestas de mimbre) y te los sirven con un vinagre que tiene la salsa de soja como ingrediente. Para comerlos se muerde primero la parte superior y se bebe el caldito que hay dentro. Después de sumergen en ese vinagre y directos a la boca.

Los steamed buns o bollitos al vapor son parecidos a los dumplings pero la consistencia de la masa es mayor. Están rellenos de carne, gambas o verduras.

Los postres y la bollería del país también son bastante buenos. Muy dulces y sabrosos. Afortunadamente hay una gran variedad de sabores. No como en India, que la mayor parte de los postres saben a cardamomo… Vamos, es como si en España pusiéramos anís a todos nuestros postres y bizcochos.
En Shanghai descubrimos una cadena de cafeterías/panaderías/pastelerías de Taiwán, 85ºC. En teoría su nombre hace referencia a la temperatura ideal del agua para preparar el té. Sus productos son buenos y a precios populares.

Pitaya / Dragon fuit

Pitaya / Dragon fuit

En esas latitudes tienen fruta que no es muy común en España. Por ejemplo, la pitaya o dragon fruit. Esta fruta, originaria de América, por dentro es como un kiwi blanco.

En cuanto a las bebidas pudimos ver que el té se consume en grandes cantidades y no es extraño ver a la gente con sus pequeñas botellitas o termos. Yo no soy muy fan del té chino. Demasiado ligero. Prefiero el té negro de India.
Las cervezas mas populares son la Tiger (meh!) y la Tsingtao. Esta última me pareció muy buena. Muy del estilo de la Estrella Galicia.

Durante nuestra estancia en Shanghai también tuvimos la oportunidad de probar platos y cerveza japoneses. Tanto los platos como la cerveza Kirin estaban muy buenos.
Este tipo de comida la tomamos en un par de restaurantes de una cadena del país nipón llamada Ajisen Ramen. Muy recomendable, también.

En general, nuestra experiencia con la comida local en China fue muy positiva.

Por puro frikismo buscamos en las tiendas y puestos de comida callejeros para ver si había insectos. No porque los fuésemos a comer, sino simplemente por aquello de decir que habíamos visto saltamontes, escorpiones o bichos similares en brochetas y a la brasa. Lo mas raro que vimos fueron los pepinos de mar. Los venden deshidratados y envasados en bolsitas. También los preparan en algunos restaurantes. Por lo que pudimos ver, los consideran una delicatessen. Para gustos…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s